Donde buscar ayuda para la depresion? y donde conseguirla

¿Cómo se Consigue Ayuda?

El primer paso es aceptar que usted o el miembro de su familia necesitan ayuda. Quizás usted sea una de esas personas que se siente incómoda con el tema de las enfermedades mentales o podría sentir que pedir ayuda es una señal de debilidad.  Usted podría ser como muchas otras personas mayores, sus parientes o amigos, que creen que una persona deprimida puede rápidamente “salir a flote” o que algunas personas son demasiado viejas para ser ayudadas. Están equivocados. Un profesional de la salud puede ayudarlo

Una vez usted decida buscar ayuda médica, empiece con su médico de familia. El médico debe examinarlo para ver si su depresión es causada por un problema de salud o por una medicina que está tomando. Después de un examen completo, su médico puede sugerirle que hable con un trabajador de salud mental, como un trabajador social, un consejero de salud mental, un psicólogo o un psiquiatra.  La naturaleza especial de la depresión en las personas mayores ha generado el surgimiento de una especialidad médica diferente —
la psiquiatría geriátrica. .

   

No deje de conseguir la ayuda por miedo a lo que pudiere costar el tratamiento. A menudo, sólo es necesario un corto período de psicoterapia (terapia hablada), que es frecuentemente cubierta por el seguro. Además, algunos centros comunitarios de salud mental ofrecen tratamientos basados en la capacidad de pago de la persona.

Tenga en cuenta que algunos médicos de familia puedan que no entiendan sobre el envejecimiento y la depresión. Es posible que no les interesen estos problemas o tal vez no sepan qué hacer. Si su médico no puede o no quiere tomar en serio sus preocupaciones sobre la depresión, quizás usted deba hablar con otro profesional de la salud que pueda ayudarle.

¿Es usted pariente o amigo de una persona mayor deprimida que no quiere ir donde un médico para tratamiento? Explíquele la manera como el tratamiento puede hacer que la persona se sienta mejor. En algunos casos, cuando una persona deprimida no puede o no quiere ir al consultorio del médico, el médico o el especialista de salud mental puede empezar haciéndole una llamada telefónica. El teléfono no puede reemplazar el contacto personal necesario para un examen médico completo, pero si puede romper el hielo. Algunas veces el médico puede hacer una visita en la casa.

Si no está seguro de dónde obtener ayuda, consulte las páginas amarillas, bajo “salud mental”, “salud”, “servicios sociales”, “prevención del suicidio”, “servicios de intervención en momentos de crisis”, “líneas de ayuda”, “hospitales”, “médicos”, “psicoterapia”, “psiquiatras”, o “psicólogos”, para encontrar los números telefónicos y las direcciones. En momentos de crisis el médico de la sala de emergencias de un hospital puede proporcionar ayuda temporal para un problema emocional y puede decirle dónde y cómo recibir tratamiento.

A continuación encontrará una lista de las personas y lugares que pueden encauzarle hacia servicios diagnósticos y tratamiento, o proporcionárselos.

  • Médicos de familia.
  • Especialistas de salud mental, como psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales.
  • Centros comunitarios de salud mental (Ameghino, Hosp.Alvear, Hosp.Borda, Hosp.Moyano)
  • Departamentos de psiquiatría de hospitales y clínicas ambulatorias  (Hosp.Teodoro Álvarez)
  • Clínicas ambulatorias de los hospitales generales.
  • Servicios de familia, agencias sociales o religiosas
  • Clínicas e instituciones privadas (Instituto de Biopsiquiatría)
  • Programas de asistencia a los empleados
  • Sociedades médicas o psiquiátricas locales [APSA , AAP)

Una Guía de la Depresión desde dentro
(Nunca nos veas como los desechos inútiles que pensamos que somos)

Me pregunto si os sentís tan ineptos y a disgusto como yo cuando tratáis a pacientes depresivos.  O como me sentía yo antes de encontrarme a mí misma ocupando involuntariamente el diván de un psiquiatra, un diván que apenas he abandonado en los últimos 5 años, salvo para descansar un poco o tomar una taza de té.  Es así como a mi pesar he llegado a tener una visión desde dentro de la depresión.  A lo largo de esta magnífica formación básica y avanzada en Depresión, he descubierto los errores que otros médicos han cometido al tratarme y los he corregido en mi propia práctica cuando atiendo a pacientes con depresión. El objetivo de este artículo es compartir esta experiencia.

A pesar de que padezco un Trastorno Bipolar, continúo trabajando sin problemas como médico general, aunque bastante cargada de medicación. Mis compañeros y buena parte de mis pacientes conocen mi secreto oculto pero parece que aquí sigo, recetando amoxicilina como el que más.

Y mi grupo de pacientes preferido y más gratificante son los depresivos.

Qué se siente al estar deprimido

La persona con depresión rara vez se queja de que está deprimida. ¿Es la Depresión principalmente un Trastorno Afectivo?   En mi experiencia, personal y médica, el bajo ánimo está presente con menos frecuencia que la falta de motivación y de interés. Nada merece la pena, ni siquiera, en un momento dado, la vida.

La desesperanza del paisaje es inimaginable. Es tan frío y extraño como una pintura de Dalí. Las preocupaciones ordinarias, como el trabajo o los amigos, no tienen cabida aquí. La inutilidad silencia el pensamiento, el tiempo se alarga cruelmente.

¿Quién tiene la culpa de esta situación? Los depresivos piensan que tienen que ser ellos. El sentimiento de incapacidad y la culpa les domina.

Por ello, el paso final natural es el suicidio. Los depresivos no se matan para dar una lección a sus familias o para asustar a un novio que se va con otras. Se matan porque es lo más obvio y adecuado en esa situación. Es el único paso positivo en el que pueden pensar

Cómo cuidar a una persona con depresión

¿Cómo se nos puede tratar?  Bien, para empezar, no esperéis que tengamos “insight”. No lo tenemos. Somos las personas menos adecuadas para informaros de cómo nos encontramos.  Cuando quieras saber cómo estamos, haz preguntas concretas. ¿Cuántas horas duerme? ¿puede leer un libro? ¿un artículo de una revista? ¿No?  ¿Y el reverso de un paquete de cornflakes? ¿Se ha reído?. Si nos preguntas simplemente”¿cómo está?”, contestaremos que estamos bien.

No des por supuesto que los médicos deprimidos son conscientes de que están enfermos. la vista es diferente al otro lado de la mesa de la consulta. Lo más probable es que pensemos que sólo estamos estresados por el trabajo y que estamos preocupados por nuestra incapacidad para hacerle frente.

El depresivo no tiene sentido del juicio o de la proporción. Intentamos desesperadamente aparentar que mantenemos el control pero, a menudo, no sabemos que nuestras percepciones son falsas y que nuestras interpretaciones están distorsionadas. No nos dejes tomar decisiones vitales importantes.

Tampoco tenemos sentido del humor. Podemos reconocer el humor pero sólo de una manera distante y de la misma manera que somos capaces de identificar un mirlo. No podemos responder a él. Las bromas por parte del médico generan una alienación instantánea. Nos hace sentir que el doctor no comprende la situación o que se siente agobiado por ella.

No tengas miedo de empatizar. No te nos colgaremos del cuello como si estuviéramos ahogándonos. Te queremos sólo como médico.  Haznos sentirnos como personas con dignidad que padecen una enfermedad tratable. Evita vernos como los desechos inútiles que nosotros pensamos que somos.

Pregunta por el suicidio con toda libertad. Los pensamientos suicidas se convierten para la mayoría de nosotros en un sufrimiento cotidiano y nos alivia el poder hablar de ellos. Pregunta los detalles. Oblíganos a considerar la repercusión que tendría el suicidio en nuestros hijos, familia y amigos. Haznos prometer que seguiremos un poco más.

Dános esperanza. Necesitamos que nos digan inequívocamente que nos pondremos bien. No podemos ver explicación ni fin a nuestra situación . Tú, como médico, debes proporcionarnoslas.

Para cuando nos vemos obligados a ir a tu consulta escurriendo el pañuelo la mayoría de nosotros está durmiendo muy mal. Para nosotros, las horas en vela son casi físicamente dolorosas por el constante bombardeo de pensamientos negativos. Escapar de ellos durante unas horas gracias a un hipnótico es maravilloso.

Cuando nos des fármacos, explícanos los efectos secundarios. Si no lo haces y sufrimos estos efectos, nuestro embrionario sentido de la esperanza se resentirá gravemente
Al principio tienes que vernos frecuentemente. Una semana es muy larga en un paisaje de Dalí. Tres semanas son casi inimaginables. Danos un número al que poder llamar. Esto nos hace sentir que hay alguien que nos encuentra valiosos.  Aunque desde nuestro punto de vista es inexplicable, es agradable.

Nos verás mejorar. Sólo apóyanos y dános un foco de esperanza hasta que los medicamentos funcionen. Y nosotros te agradeceremos siempre tu humanidad.

Dinos cuantos nos amas y lo importante que somos como personas,… apoyanos siempre,… nunca nos quite nuestros valores o nos hagas sentirnos mas mal de lo que ya nos sentimos.  Si no tienes una palabra de apoyo……es mejor que CALLES…..porque nos podrias hacer mucho dano….

Por: Dra Ana Maria Barrios Escobar

 

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